Practicar deporte, fundamental para mantener la línea

Los productos cárnicos son básicos en la alimentación de cualquier ser humano. La carne posee numerosos ingredientes beneficiosos para nuestro cuerpo, como pueden ser las proteínas, minerales, vitaminas (especialmente las del grupo B), agua y grasas. Gracias a ellos nuestro organismo puede funcionar correctamente, poseyendo la energía suficiente para afrontar todas las actividades que implica nuestro día a día.

Sin embargo, hay quien decide poner un límite a la consumición de los productos derivados de la carne por miedo a ganar peso. Aunque es cierto que nunca conviene abusar de ellos (ni de cualquier alimento, en general), no debemos apartarlo de nuestra dieta debido a las múltiples ventajas que nos ofrece. Si queremos mantener la línea, la solución pasa ni más ni menos que por realizar ejercicio, no por autoprohibirnos la carne.

Este es el consejo que le pude dar a mi hijo cuando decidió perder algunos kilos allá por el mes de mayo. De primeras, él tenía pensado reducir su consumo de carne para conseguirlo, pero le recomendé que no lo hiciera y que, a cambio, se propusiera hacer ejercicio diariamente. Yo estaba convencido de que así su alimentación seguiría siendo la correcta y de que conseguiría perder esos kilos que quería quitarse cuanto antes.

Mi hijo tomó la decisión de apuntarse al club de fútbol del barrio. Era una buena idea, porque entrenaría tres veces por semana y tendría partidos cada fin de semana. En total, sumaban cuatro días de ejercicio físico intenso, lo que sin duda le reportaría lo que él quería. Sin embargo, para jugar al fútbol necesitaría equiparse con material especializado como botas, medias o espinilleras, elementos que desde el club no se le podían facilitar.

Tendríamos que comprarnos la ropa nosotros mismos. Decidimos mirar primero en Internet, puesto que muchos de nuestros conocimos habían conseguido buenos productos en ese medio. En concreto, me introduje en el portal www.marianssport.com, una tienda online especializada en la venta de calzado futbolístico y demás productos asociados al deporte rey. Esperábamos encontrar todo lo que a mi hijo le hacía falta para comenzar a practicar el fútbol de manera cómoda y segura.

Y así fue. Encontramos unas botas de tacos cuyo diseño le encandiló y varios elementos más, como espinilleras. Como además el precio era muy bajo, decidimos aumentar nuestro pedido con varias camisetas para los entrenamientos y un balón. Apenas un par de días después ya teníamos todo el material en casa, listo para ser utilizado y para que mi hijo comenzara su andadura en el fabuloso mundo del fútbol.

shutterstock_257475145reducida

Diversión y objetivos cumplidos

En el mes de julio comenzó la pretemporada y a medida que han ido pasando los días y los entrenamientos, mi hijo ha ido ganando en confianza y felicidad. Sé que lo pasa fenomenal jugando a su deporte favorito y con gente de su edad. Y además es algo que se le da bien. Juega de centrocampista con vocación ofensiva, por lo que toca mucho la pelota y es una pieza fundamental en el esquema de su equipo. A buen seguro seguirá ligado a este deporte. Llegará lejos.

En cuanto al otro motivo por el cual empezó a jugar al fútbol, el de perder peso, hay que decir que lo ha conseguido y con creces. Durante el verano ha conseguido deshacerse de seis kilos, y todavía quiere seguir perdiendo algo más de peso. Y lo que ha conseguido lo ha hecho sin variar prácticamente su dieta. Sigue comiendo productos cárnicos ya que, como comentaba al principio, son elementales para el ser humano y el correcto funcionamiento de su cuerpo.

Se muestra muy contento y feliz. Practica su deporte favorito con algunos de los que son sus mejores amigos. Y al mismo tiempo puede seguir ingiriendo sus comidas preferidas. Desde luego, es algo por lo que vale la pena estar alegre.