La compra de productos

La compra de productos

Ser propietario, gerente o director de un restaurante conlleva una serie de tareas que algunos de nosotros no llegamos a comprender, tanto a nivel organizativo como de facturación por ejemplo, pero yo creo que en mayor o menor medida todos somos conscientes de que la compra del producto recae sobre este profesional en la mayoría de ocasiones. Puede parecer algo sencillo pero, lógicamente no lo eso, y hoy os vamos a decir por qué.

Para empezar, comprar demasiado o quedarte corto puede supones un desastre de magnitudes épicas: desde clientes sin comer por falta de producto hasta miles de euros tirados a la basura por culpa del producto restante. Esto supone que haya que hacer un inventario semanal y otro mensual minucioso y exacto que nos dé unas cifras fiables en la que basar nuestra compra.

Debemos recordar que tanto las frutas, como las verduras y la carne son productos perecederos y la posibilidad de congelarlos, aunque siempre está ahí para conseguir una mayor fecha de caducidad, no es algo demasiado recomendable si lo que quieres es servir menús de calidad pues de todos es sabido que un buen filet mignon puede convertirse en una suela de zapatilla si el congelado previo no es óptimo o lleva demasiado tiempo guardado. Por eso, en mi opinión, todo producto perecedero debe ser comprado fresco y al día, lo que supone que ese inventario sea mucho más que exacto.

Ahora bien, ¿y el resto de productos? Cuando hablamos de latas en conserva, bebidas, o incluso de los productos de limpieza que se compran mensualmente en un restaurante se puede jugar un poco más, tanto con el pedido como con el modo en el que lo adquirimos.

La mayoría de los empresarios están acostumbrados a disponer de uno o dos proveedores de confianza que le hacen entregas periódicas de aquellos productos que más necesitan pero últimamente las ofertas y promociones de Internet están empezando a demostrar que, en algunos casos, puede salir más rentable acudir a las tiendas online que a los proveedores tradicionales.

Ventajas de Internet

La mayoría de tiendas online disponen de un servicio de envío urgente que permite a los usuarios disponer de sus compras en 24 horas por lo que si un gerente se da cuenta hoy de que se están quedando sin jamón ibérico puede hacer un pedido y recibirlo al día siguiente antes de que llegue la sangre al río. En Tu Club de Compras tienen este tipo de servicio para hacer la compra en este supermercado online y al disponer de productos de todo tipo tenemos un gran abanico de posibilidades.

De igual modo ocurre con los vinos, las cervezas, refrescos y otras bebidas espirituosas pues al tener una fecha de caducidad tan amplia podemos acumularla en almacenes para disponer de ella siempre que nos sea necesario. No obstante, hay empresas especializadas como Bocopa, vinos de Alicante, que también pueden proveer de vinos de calidad, tanto a nivel particular como profesional, en tiempo récord a través de su página web.

Los tiempos han cambiado e Internet es la nueva herramienta estrella de la sociedad, tanto para bien como para mal, y esto nos trae una serie de ventajas que hay que saber aprovechar. Eso sí, no podemos olvidar que las desventajas también están ahí y son palpables como, por ejemplo, un pedido perdido por la empresa de transportes, ofertas engañosas e incluso el típico fraude online. De ahí la necesidad de saber dónde compramos antes de dar nuestros datos a través de la red o, en caso de querer arriesgarnos, asegurar la posibilidad del pago contrarrembolso.