Consejos para la conservación de los productos cárnicos en verano

Con la llegada del calor, las altas temperaturas suponen un problema grande para conservar de manera adecuada los alimentos. El calor afecta en gran medida a los productos cárnicos frescos. Conservar de forma adecuada este tipo de alimentos nos da la seguridad de que se van a conservar de forma óptima, salvaguardando la calidad, algo que es fundamental para nuestro organismo, tanto a corto plazo como a largo plazo.

Algunos factores de gran importancia como pueden ser el valor nutritivo y el gusto se pueden perder de no conservar adecuadamente fiambres y patés. Se pueden evitar además algunas enfermedades que provengan de microorganismos, los cuales suelen proliferar en ambientes templados o calientes. Esto hace que en los meses de verano tengamos que tener más cuidado y ser más precavidos con estas indicaciones.

En teleelx.es pude leer (en una sección suya bastante didáctica donde hablaban sobre el cuidado que hay que tener con la carne en verano) que los patés se pueden llegar a resecar u oxidar. Si queremos evitar esto, se aconseja el realizar su mantenimiento en el frigorífico, con un recipiente cerrado o echar por encima un film transparente después de haber procedido a echar un chorro de aceite.

Algo que no debemos olvidar es no quitar la gelatina que llevan, ya que es la que se ocupa de permitir una conservación mejor de nuestro producto, ayudando a que se conserve de 4 a 6 días después de que se haya abierto.

Los fiambres una vez que se abren, deben guardarse también en recipientes cerrados o que estén cubiertos con el film plástico en la nevera, con lo que conseguimos que se mantenga el producto fresco como el primer día cuando llegue el turno de volver a consumirlo.

Las salchichas se suelen conservar de forma estupenda si seguimos las mismas condiciones que en los fiambres, indicando su consumo en el plazo de una semana, la temperatura perfecta para conservar cada uno de estos productos debe ser de entre 0 y 5 grados centígrados, por lo que no hay que dejarles más de una semana si queremos saborear estos tipos de alimentos conservando su calidad, nutrientes y sabor.

El problema con la carne sabemos que puede ampliarse a muchos tipos de comida, todos conocemos los problemas que suele dar la mahonesa en verano, por ejemplo. Lo mejor es tener un exquisito cuidado con los alimentos en época veraniega y así disfrutaremos de ellos de una manera bastante más segura.

Además, aconsejamos que siempre que sea posible y cada cierto tiempo, revisemos el estado en el que se encuentra nuestro frigorífico, que enfríe lo debido y que tenga un mantenimiento adecuado. Esta es una de las bases principales, ya que en ocasiones tenemos problemas, pero precisamente por no haber estado todo lo atentos que debiéramos al mantenimiento de nuestro frigorífico.

El frigorífico uno de los elementos clave

A la hora de adquirir o plantearse un cambio de frigorífico es necesario plantearse si el que tenemos cumple con nuestras necesidades o no, algo que también hay que hacerlo con el que se compra. Debemos tener un frigorífico que siempre tenga capacidad suficiente para nuestro consumo habitual.

En muchas casas de veraneo, se suele tener un frigorífico de menor potencia o calidad, algo lógico al ser segunda residencia, pero debemos recordar que, si somos muchos de familia o llenamos en exceso, su capacidad de enfriamiento disminuye y podemos correr algún que otro peligro con algún alimento.

Merece la pena contar con un buen frigorífico, ahorrar en uno cuando nuestras necesidades son mayores de las que nos ofrece, solo puede tener como resultado el que no se enfríen los alimentos como es debido o que tengamos que terminar comprado otro frigorífico ante la escasa potencia del primero, los cual sería consecuencia de una mala elección.

Esperamos que estos consejos sean de utilidad y te recuerden que es importante tener en mente que además de por lo necesario que se hace la conservación en frío de los alimentos en determinados casos, nuestra salud está en juego en caso de no hacerlo como realmente se debe realizar. Especial atención con niños y personas mayores que en estas fechas son algunos de los que sufren más el calor reinante.