Carne y productos cárnicos, valor nutricional

Un estudio sobre el valor nutricional de este alimento revela que la carne es un alimento que ofrece un elevado aporte de nutrientes y un bajo contenido de grasa.

Se ha demostrado que, de un máximo de 10% de grasa que puede contener la carne, solo un 2% se considera grasa oculta, mientras que el resto se detecta a simple vista y se puede retirar de la pieza de carne antes de consumirla.

Desde el punto de vista nutricional la carne es un gran aporte de proteínas (20% de su peso) y aminoácidos esenciales, siendo además responsable de reactivar el metabolismo del cuerpo humano.

La carne tiene un bajo nivel de sodio, a la vez que una importante cantidad de minerales, tales como potasio, zinc, hierro y selenio. Su contenido en vitamina B (de vital importancia para el buen funcionamiento del corazón y del sistema neurológico, además de la producción de anticuerpos y glóbulos rojos, entre otros) es muy elevado y cubre una gran parte del consumo diario recomendado.

En cuanto al consumo de productos elaborados a base de carne (embutidos crudos o cocidos), se afirma que un consumo de aproximadamente 165 gramos de carne y productos cárnicos cubre más del 15% de las necesidades diarias con respecto a la mayoría de nutrientes.

Aproximadamente un 87% de la carne y de los elaborados cárnicos se consume en los hogares, un 9% en hostelería y restauración, y un 4% en instituciones. El capítulo de carne y derivados cárnicos supera la cuarta parte de los gastos totales de los españoles en alimentación y bebidas.

En cuanto a consumo de carnes y derivados en España, en primer lugar se sitúa la carne de pollo con algo más de 15 kg por persona, seguida por la carne de vacuno con algo más de 8 kg, la de porcino con 7 kg, y la de ovino y caprino con 3,3 kg. Por su parte, el consumo de derivados cárnicos, que mayoritariamente se elaboran a partir de carne de porcino, se aproxima a 14 kg por persona.

En cuanto a los productos que se consumen habitualmente, el más consumido es el jamón curado, sin lugar a duda producto estrella de nuestra gastronomía (84,6%) seguido de los fiambres (jamón cocido, mortadela, etc) que consumen el 74,6% y los embutidos, que son consumidos de manera habitual por el 59,2% de los encuestados.

En cuanto a las razones para consumir productos cárnicos entre la población, la principal es que les gusta el sabor (73,7%) seguido de la rapidez y comodidad para consumir este tipo de productos (15,7%), a que son muy adecuados para el momento de la merienda (14,1%) y porque permiten mantener una dieta equilibrada (11,5%).

En cuanto a la frecuencia de consumo, un 44,8% dice consumirlos de 2 a 3 veces por semana y un 32% todos los días.